martes, 31 de marzo de 2009

Desesperanza

Un joven camina entre la multitud, se detiene en el andén de metro Pino Suárez, mira de reojo el túnel y presiente que el tren va a tardar. Lleva consigo un montón de pesares. Desesperado, se sienta en el piso del andén al lado de una mujer que se presume loca, porque carga en una cubeta de plástico bolsas sin nada. Recostada en la pared del andén, la mujer irrumpe en los pensamientos de los demás, en el pensamiento del joven: canta de repente en voz alta "Cuanta desesperanza, qué vacío tan profundo, repicar de campanas". -Gracias por decirlo- le contesta el joven.