jueves, 2 de abril de 2009

Aniversario luctuoso de Cobain

Cobain adoptó ese nombre por su intento de suicidio. El perro se aventó a unas varillas y fue atrevasado por una. Afortunadamente o desafortunadamente sobrevivió, pero su intento de muerte le valió el sobrenombre de "Cobain", por aquel cantante del grupo Nirvana que se diera un tiro en la cabeza allá en el año 1994. Aún no se sabe por qué aquel perro peludo quería matarse.

La vida del perro continuó como cualquier otra en los valles de ciudad Neza, jugando con los niños en los remolinos de tierra, siendo alimentado por los vecinos de la calle, e incluso adoptado por una familia de mujeres, denominadas "Las pingüicas", cuyo oficio era vender dulces.

En fin, Cobaín se convirtió en el "perro" de la calle "Benito Juárez", y los años pasaron y con los años, vinieron los achaques de perro viejo, de enfermedades de perro jamás atendidas por un veterinario, y Cobain se la pasaba tirado afuera de la casa de las Pingüicas, viendo desde ahí los remolinos de tierra, los juegos de fútbol. Apenas se podía mover, apenas y podía respirar.

En una tarde soleada, una campana anunció la llegada del carro de basura y las Pingüicas sacaron botes llenos de desperdicios. Luego el chófer preguntó si eso era todo lo que querían tirar.
La mujer volteó hacía su casa y vio en la puerta a "Cobain", entonces dijo: "También llévense al perro", y Cobain fue arrastrado como basura y tirado en las montañas de desperdicio, vivo, sin poder defenderse. Desde la cima de aquella montaña, vio por última vez los remolinos de ciudad Neza.