martes, 13 de enero de 2009
Silvio
Fui con la clara idea de robarme a Silvio, lo buscaría por las calles de Miramar, en la heladería “Copelia” o en las calles de la Habana Vieja. Pero sólo escuché a Silvio en dos ocasiones, la primera fue en un carro viejo durante un paseo nocturno por La Habana, Ramón cantaba para mi “Sueño con serpientes, con serpientes de mar sueño yo”, pero la serenata fue interrumpida por una patrulla que detuvo a Ramón por pasear con una extranjera. Una vez "aclarado el asunto", Ramón continuó cantando, pero otra patrulla nos detuvo. La segunda vez que escuché a Silvio fue entre los colores del callejón de Hamel, los tambores sonaron y por fin, ahí estaba Silvio cantando “Vivo en un país libre, cual solamente puede ser libre en esta tierra en este espacio…” Qué hermosa mentira…