miércoles, 24 de enero de 2024

Impresiones

Cuando alguien se va, uno lo memoriza, para fijarlo, imprimirlo en la mente. Se le piensa tanto que se crea una imagen de consulta. A través de esa imagen, se visita la ausencia. Se consulta la imagen creada, es una representación impresa en la memoria. Yo evitaba imprimir tu recuerdo, para que pudiera consultar tu imagen REAL y no la impresión de la misma. Cuando pensaba en ti, trataba de borrar mi mente, para evitar recordarte a través del recuerdo. Ahora ya no sé si recuerdo la imagen real, el recuerdo del recuerdo o el relato del recuerdo.

 Después de 20 años, son pocas las imágenes “reales” que tengo de ti: esperándome en la zapatería la luna para caminar juntos a la escuela; en el bosque en un picnic; en mi casa cuando no dijiste que era tu cumpleaños; en tu salón cuando te iba a buscar para ir a desayunar al mercado; en un carro inundado que tuvimos que empujar; en una fiesta familiar donde a todos les decíamos que eras nuestro hermano; jugando luchitas con mi papá y mi hermano, leyendo juntos en el carro; en tu ataúd con un peinado que no usabas. Y aunque intento borrar ese último recuerdo, no he podido. Recuerdo las campañas en tu velorio, amanecía y a lo lejos, las campanas.