lunes, 27 de abril de 2009

allá en los años cuarenta

Los pequeños sumergen su cabeza en una pileta de agua, se turnan para prestarse la mascarilla anti-gas que fue utilizada por un vecino durante la segunda guerra mundial, como parte del escuadrón 201. Pero para los pequeños eso carece de importancia, la máscara es solamente un juguete divertido. La idea es ver cómo este artefacto les permite "respirar" bajo el agua.

El niño de ojos grandes utiliza la bolsa donde se guarda esta mascarilla para cargar sus útiles escolares, cuadernos y tinta. La bolsa verde militar además es una herramienta de combate, con ella juega con sus compañeros de clases, recrea batallas épicas.

Luego llega a casa y sumerge su cabeza en el agua. La segunda guerra mundial es lo de menos.

martes, 21 de abril de 2009

un konkian por la tarde

las cartas son tiradas en tercias, se adivina un primer ganador, luego un segundo, pero la victoria no sabe a victoria. En la mesa improvisada a unos centimetros del suelo, cinco jóvenes tiran sus cartas. Más allá de la mesa, se asoma un ataúd blanco. Esa tarde de mayo, todos perdieron...

miércoles, 15 de abril de 2009

Operaciones mágicas

A través de la ventana, el niño mira una gran carpa azul. El metro va a toda velocidad y la imagen del circo se le presenta como un parpadeo, una fotografía, un instante. El pequeño le dice a su madre -Quiero ir al circo-, -Por supuesto, pero después de la operación- le contesta. El niño voltea hacia atrás para ver cómo se va desdibujando ese mundo de fantasía enmarcado por una carpa azul, y le dice nuevamente a su madre -¿Me van a inyectar?- -No sé hijo-, -¿Cómo no preguntaste si me van a inyectar, si eso es lo más importante-, dice el pequeño con voz tierna. El niño carga un folder con recetas médicas, documentos necesarios para la cirugía -Agárralos bien, porque si los pierdes, no te operan y no hay circo-. El niño acomoda los papeles y voltea nuevamente hacia atrás, para ver la imagen más lejana de la carpa azul, como un punto. Le dice a su madre -Ojalá la operación fuera mágica. Ojalá fuera mágica...

jueves, 2 de abril de 2009

Aniversario luctuoso de Cobain

Cobain adoptó ese nombre por su intento de suicidio. El perro se aventó a unas varillas y fue atrevasado por una. Afortunadamente o desafortunadamente sobrevivió, pero su intento de muerte le valió el sobrenombre de "Cobain", por aquel cantante del grupo Nirvana que se diera un tiro en la cabeza allá en el año 1994. Aún no se sabe por qué aquel perro peludo quería matarse.

La vida del perro continuó como cualquier otra en los valles de ciudad Neza, jugando con los niños en los remolinos de tierra, siendo alimentado por los vecinos de la calle, e incluso adoptado por una familia de mujeres, denominadas "Las pingüicas", cuyo oficio era vender dulces.

En fin, Cobaín se convirtió en el "perro" de la calle "Benito Juárez", y los años pasaron y con los años, vinieron los achaques de perro viejo, de enfermedades de perro jamás atendidas por un veterinario, y Cobain se la pasaba tirado afuera de la casa de las Pingüicas, viendo desde ahí los remolinos de tierra, los juegos de fútbol. Apenas se podía mover, apenas y podía respirar.

En una tarde soleada, una campana anunció la llegada del carro de basura y las Pingüicas sacaron botes llenos de desperdicios. Luego el chófer preguntó si eso era todo lo que querían tirar.
La mujer volteó hacía su casa y vio en la puerta a "Cobain", entonces dijo: "También llévense al perro", y Cobain fue arrastrado como basura y tirado en las montañas de desperdicio, vivo, sin poder defenderse. Desde la cima de aquella montaña, vio por última vez los remolinos de ciudad Neza.