domingo, 23 de marzo de 2025

Lupita

Lupita presentía que algo extraño iba a suceder, su esposo veía fijamente el reloj de pared sin siquiera parpadear. El tic-tac llenaba el espacio, se intensificaba con el silencio que invadía la sala. Repentinamente Paco se paró y se dirigió hacia ella.  Dándole una palmada en la espalda le dijo de forma serena, “Ya me voy, que te vaya bien en la vida”, “a ti también”, le respondió Lupita, quien sabiendo que esa despedida era más que un simple adiós, se asomó por la ventana para ver por última vez al hombre con el que vivió dos décadas.

De eso ya hace año y medio, desde entonces Guadalupe Amado Rodríguez ha tenido que buscar la forma de ganar dinero para cubrir los gastos de la casa.  Sin hijos, con sesenta y tres años de edad y con la dificultad de encontrar un trabajo, se le ocurrió la idea de vender tortas en los comercios aledaños a su hogar.  “Yo soy una persona muy animosa, a mi cualquier cosa no me quiebra, de momento sí, pero luego digo,  Dios está conmigo y yo voy a salir adelante” Una filosofía que utilizó para juntar cien pesos e iniciar su negocio.

Todos los miércoles una pequeña mujer que no llega al metro cincuenta de estatura, baja desde la entrada de su casa las escaleras que dan hacia la calle. En las manos lleva un carro de mandado que carga peldaño a peldaño con gran dificultad. El cansancio se deja entrever en su rostro redondo y rosado, sus pequeños ojos verdes oscuros se abren y cierran en cada esfuerzo que hace. Una vez abajo, la mujer de más de ochenta kilos se limpia el sudor de la frente y acomoda su ropa en señal de que está lista para iniciar el recorrido.  Su andar gracioso contrasta con la elegancia de su ropa, una falda de vestir gris, medias claras y una camisa azul combinada con los aretes, la distinguen de la competencia.

Las nueve de la mañana es la hora indicada para salir, porque Lupita sabe que a esa hora la mayoría de los negocios ya están abiertos. Pero su jornada realmente empieza un día antes. La tarde del martes compra  los ingredientes de las tortas, todos ellos de buena calidad, dice. El miércoles se levanta a las cinco para conseguir el bolillo en la panadería Lecaroz, freír las milanesas y preparar todo, incluyendo el café.

Una vez lista primero entrega los encargos de sus clientes predilectos, los  que desde ocho días antes le hacen especificaciones sobre la comida que desean. Con gran amabilidad y una gran sonrisa los saluda y les deja los alimentos. Subir y bajar las banquetas también es una danza graciosa, Lupita mueve su carrito de un lado a otro haciendo muecas de disgusto, una vez logrado su objetivo suelta una carcajada como sabiendo que su baile es realmente entretenido para quien la observa. Luego se mete al tianguis esquivando a la multitud y busca a aquellos que prefieren el café con leche en lugar del atole que venden los tamaleros.

 “Al rato paso” les dice a los clientes que aceptaron el café o el pan. Pero por qué no les cobra de una vez, le pregunto, Dice que ha observado que en las mañanas los clientes no tienen dinero, apenas van a comenzar sus ventas. Así que para no presionarlos regresa a las tres de la tarde sólo para cobrar.   

 El mercado es su siguiente objetivo, una vez que vendió allá se dirige hacia un pequeño kiosco que se encuentra en la colonia para descansar un rato las pesadas piernas, por las que un año atrás tuvo que ser internada en un hospital.  En este apacible lugar se sienta y desayuna. Es un buen momento para hacer memoria, “Tengo mejor memoria que mis sobrinos” dice.  Le causa placer saber que tiene esta destreza, “si no la tuviera no serviría para este negocio”  Lupita empieza a recordar  las caras de todos los clientes que le compraron para anotarlos en una pequeña libreta. También aprovecha para hacer cuentas mentales que incluyen decimales con gran habilidad y comenzar a ver las posibles ganancias. Lupita se seca el sudor y quita los cabellos rojizos que caen en su frente, sólo algunas canas se asoman en las raíces de su cabellera.

 La agudeza de esta mujer también se manifiesta en la forma en que empezó su negocio. Al principio regalaba las tortas para irse haciendo de clientes, una experiencia que adquirió cuando trabajó durante quince años como jefa de nueve departamentos en Sears. Dice que se siente orgullosa de haber conseguido ese puesto a pesar de no haber estudiado más que la primaria.

 Una sonrisa se dibuja en su cara cuando menciona que  vender tortas le ha traído muchos beneficios “es una entrada económica, además es una forma de distraerme y entrar en acción, voy a dejar el negocio cuando de verdad las tortas ya no se vendan, por lo mientras voy a seguir luchando”

 

2005 Ecatepec Estado de México

jueves, 27 de febrero de 2025

Quietud

 Deseo la calma del mar

del vaivén lento que arrulla

del viento que nos murmulla:

la tormenta ya se va. 

Deseo la calma del mar

del sol cuando se adormece

de la noche que oscurece

que apaga fuego y pesares

que regresen los cantares

y la luz, que ya amanece. 

lunes, 14 de octubre de 2024

Movimiento

Es finita tu existencia

Es finita tu dolencia

es verdad que la tristeza

se disipa como el viento

se monta en el firmamento

como el agua sube al cielo

como se derrite el hielo

bajo el sol que es movimiento. 


Algún día esta tristeza

volará con el viento

llegará hasta el firmamento

como el agua sube al cielo

como se derrite el hielo

bajo el sol que es movimiento. 

viernes, 11 de octubre de 2024

Pausa

 Toma distancia y respira, 

deja que el agua se calme

deja que la luz se apague

deja al mundo a la deriva

Mira el agua cristalina

observa a tu alrededor

mira todo su esplendor

las gotas que caen muy lento

que se aclare el pensamiento

que resurja tu calor. 



jueves, 3 de octubre de 2024

Tierra reclamas el cuerpo

 Tierra reclamas el cuerpo

guarida de cantos, risas

y el tatuaje de caricias

dibujadas con el tiempo.

Tierra reclamas el cuerpo

y no es reclamo es llamado

al encuentro esperado

polvo somos y seremos

somos tierra y lo sabemos

que el tiempo sólo es prestado.


lunes, 30 de septiembre de 2024

Sin palabras

 Aún no tengo la palabra

pa' decir lo que yo siento

es  un hueco y un lamento

que corre en todo mi cuerpo. 

Es la noche en mi ventana

que cubre toda mi casa

es el fuego que me abrasa

y me deja siendo nada. 


lunes, 12 de agosto de 2024

Sobras

 Como si ya no sirviera

este corazón sediento

de tu vida y de tu aliento,

lo tiras en una hoguera

Aunque abrazarte quisiera

ya sólo queda tu sombra

ya sólo mi voz te nombra

sin respuesta, sin que vuelvas

solo el silencio impera

ya no hay nada, ni las sobras

Otra vez

 Otra vez vuelvo al dolor

otra vez en el abismo

otra vez el espejismo

de tu cuerpo y tu calor-

Otra vez siento este ardor

Otra vez a navegar

en este profundo mar

Otra vez sin tu existir

sin tu risa, tu latir

otra vez voy a llorar. 


Falsedad

 Todo era fantasía

una vil, simple mentira

que tan fácil hoy tú tiras

con toda tu hipocresía.

Y es que era profecía

tanto amor no era verdad

no tuviste ni piedad

hubo cero compasión

ni tiento en tu corazón

ya salió tu falsedad

jueves, 27 de junio de 2024

Corazón

 Tan grande es tu corazón

que tu palpitar me guía

en las noches más sombrías

tu ritmo es mi sanación. 

Tan grande es tu corazón

que suena en todo el espacio

con sus ondas, es prefacio

de música bella, intensa

y es tu voz siempre defensa

de una lucha sin cansancio. 




jueves, 20 de junio de 2024

Solicitud

 Hoy le pido al universo 

que tu cuerpo tenga fuerza

y tu mente la entereza

para este nuevo comienzo.

Te lo digo en este verso 

que ya no tengas dolor

que tu piel no sienta ardor

que vuelvas a caminar

con esperanza en tu andar

de frente, con mucho amor. 

domingo, 26 de mayo de 2024

Lejanía

Yo te miré desde lejos

apenas vi tu silueta 

como espejismo y me inquieta

no tocar ni tu reflejo.

Te miro en el espejo

No eres tú, sólo es tu imagen

Tú te mantienes al margen

De este mundo que se toca

la lejanía me provoca 

la muerte en un instante.


jueves, 16 de mayo de 2024

Flor

 Tú sí tienes la palabra

que me arropa y me calma

que me llega hasta el alma

que me guía y que me abraza

Con tu gran luz, tú remplazas

las espinas por las flores

la oscuridad por colores,

eres la flor que encamina

que da fuerza, que ilumina

la flor que quita dolores.




Confesiones

Te confieso vida mía:

yo sólo quiero abrazarte

en la noche, acariciarte

cuerpo a cuerpo en sintonía,

compartir en armonía

esos líquidos vitales.



domingo, 12 de mayo de 2024

Espejismo

Cómo curar una herida

tan profunda como el mar,

que me sangra sin parar

al recordar tu partida. 

Hoy me siento confundida 

al mirar este abismo,

que abriste con tu cinismo,

no hay nada que nos repare

no hay hilo que nos hilvane

Todo fue un espejismo

jueves, 9 de mayo de 2024

Partida

Por la forma en que te vas

has dejado al descubierto:

no cuidaste con esmero

este compartido andar. 

Ahora sé que eres capaz

de matar con intención

toda nuestra relación,

tantos viajes y cantares,

muchos fueron los andares

tantas noches de pasión. 

lunes, 6 de mayo de 2024

Diluir

Te sumerjo bajo el agua

para deshacer tu imagen

desdibujo tu paisaje 

cada línea, tu mirada

voy borrando tus lunares

te diluyes con la nada


lunes, 29 de abril de 2024

Adiós

Tú fuiste quien dijo adiós

sin valor para decirlo

fue muy duro descubrirlo

con tus actos sin razón.

Dónde está tu corazón

me cortaste con tus garras,

mostraste todas tus mañas

por qué debo de confiar,

para qué vamos a hablar

si sacaste mis entrañas.



Décimas pa llorar en el autobús

Me dan ganas de llorar

cuando nos vamos de viaje

cuando avanza este carruaje,

que la vida es un andar.

Y es que en este caminar

siempre se vive con duelo

con ausencias, desconsuelo

despidos, tantas mudanzas,

pero este camino avanza

me obliga a mirar el cielo. 


¡Qué bonita analogía!

llorar en el autobús

para no apagar la luz

Pa' que salga la agonía.

Esto sí es apología

del llanto que me desborda

es que esta herida tan honda

sólo se cura llorando,

mientras vamos avanzando,

¡Ay que la vida es muy corta!

viernes, 26 de abril de 2024

Curación

No hay acción que repare

el golpe que tú me diste

no entiendo por qué lo hiciste

no hay hilo que nos hilvane.